Conchita Martínez nece el 16 de abril de 1972 en Monzón, Huesca, convirtiéndose en una de las figuras más emblemáticas del tenis español en los años 90, tomando el relevo de Arantxa Sánchez Vicario y convirtiéndose posteriormente en entrenadora.

A lo largo de su carrera como jugadora, Conchita alcanzó destacados logros, incluyendo la conquista de Wimbledon en 1994 ante Navratilova, gran favorita en las apuestas tenis de la época. Tras su retiro en 2006, Martínez ha continuado su vínculo con el tenis, destacándose como entrenadora de élite. En 2025, su influencia en el circuito profesional sigue siendo notable, especialmente por su colaboración con jóvenes promesas como Mirra Andreeva.

Tras colgar la raqueta, Conchita Martínez no se alejó del deporte que la consagró. Su transición al rol de entrenadora comenzó en 2007 y ha estado marcada por un crecimiento constante. Desde entonces, ha trabajado con varias tenistas de élite, aportando su conocimiento estratégico y su experiencia en la alta competición. Su capacidad para leer los partidos y su carácter sereno la han convertido en una guía ideal para las jugadoras en momentos de presión.
 

Conchita Martínez entrenadora

Uno de los momentos más significativos de la carrera de Conchita como entrenadora fue su colaboración con Garbiñe Muguruza, que llegó justo antes de una etapa fructífera como entrenadora de la checa Karolina Pliskova en 2019.

Conchita Martinez entrenadora

Juntas, Conchita y Garbiñe, lograron éxitos como la conquista de Wimbledon en 2017. La influencia de Martínez fue clave en la evolución mental y técnica de Muguruza, quien también alcanzó el número uno del mundo durante esta etapa. Su alianza, que duró hasta abril de 2023, demostró la capacidad de Conchita para potenciar al máximo el rendimiento de sus pupilas.

La colaboración entre ambas se extendió hasta abril de 2023, momento en el cual decidieron tomar caminos separados. 

Lo que diferencia a Conchita Martínez como entrenadora es su enfoque integral. No se limita a mejorar el golpeo o el físico, sino que trabaja intensamente el aspecto mental, algo fundamental en el tenis actual. Su estilo no es impositivo, sino más bien colaborativo, lo que genera un ambiente de confianza con sus pupilas. Esta fórmula ha resultado exitosa tanto con jugadoras experimentadas como con talentos emergentes y también a ser una excelente capitana del combinado nacional para torneos por equipos tanto masculinos como femeninos.

Además, Martínez es una estratega nata. Durante los partidos, analiza con precisión los puntos fuertes y débiles del rival, lo que permite adaptar el plan de juego en tiempo real. Esta visión táctica fue uno de los factores decisivos en la victoria de Andreeva en Indian Wells y su meteórico ascenso en la WTA.

Conchita Martínez en 2025

En  la temporada 2024, Conchita Martínez inició una colaboración con la joven tenista rusa Mirra Andreeva, quien, a sus 17 años, ha emergido como una de las mayores promesas del tenis femenino.

La conexión entre ambas fue inmediata, tanto en el plano deportivo como personal. Bajo la tutela de Martínez, Andreeva encontró la madurez competitiva necesaria para consolidarse en la élite del tenis femenino.

A quien entrena Conchita Martinez

Bajo la atual tutela de Martínez, tenemos a la joven rusa Andreeva ha experimentado un ascenso meteórico en el circuito WTA. Recientemente, en marzo de 2025, Andreeva conquistó el título en el prestigioso torneo de Indian Wells, venciendo en la final a la número uno del mundo, Aryna Sabalenka, con parciales de 2-6, 6-4 y 6-3. Este triunfo no solo le otorgó su segundo título WTA 1000 consecutivo, sino que también la catapultó al top 10 del ranking mundial. 

La relación profesional entre Martínez y Andreeva se ha caracterizado por una conexión natural y efectiva. Ambas comparten una química especial que ha facilitado el desarrollo de la joven tenista. Andreeva ha elogiado la dedicación y el enfoque de Martínez, destacando cómo su entrenadora ha sido fundamental en su rápida progresión en el circuito profesional. 

Conchita Martínez pareja

A lo largo de su carrera, Conchita Martínez ha mantenido una postura reservada respecto a su vida personal. A sus 52 años, no suele abordar públicamente aspectos de su intimidad en entrevistas o apariciones públicas.

Se sabe que mantiene una estrecha relación con su familia, especialmente con sus padres, Cecilio y Conchita, a quienes visita en Monzón siempre que su agenda profesional se lo permite.

Además, Martínez es una apasionada de los viajes, disfrutando de la exploración de nuevos lugares tanto por motivos laborales como personales. También siente una profunda conexión con el mar y la naturaleza, aspectos que suele compartir en sus redes sociales. 

Tras su exitosa carrera como jugadora, Martínez ha dejado una huella significativa en el ámbito del entrenamiento. Uno de sus roles más destacados fue como entrenadora de la española Garbiñe Muguruza. Bajo su guía, Muguruza alcanzó importantes logros, incluyendo la conquista de Wimbledon en 2017 y el ascenso al número uno del mundo. 

Conclusión

En 2025, Conchita Martínez continúa reafirmándose como una de las entrenadoras más influyentes del circuito WTA. Su trabajo con Mirra Andreeva no solo ha dado frutos en términos de resultados deportivos, sino que también ha puesto en evidencia su capacidad para detectar y potenciar el talento joven. En un deporte tan exigente como el tenis profesional, contar con una figura como Conchita en el banquillo es sinónimo de confianza, estabilidad y ambición.

Iván nuestro experto en contenido deportivo, descubre en el blog de 888 Sport los entresijos del mundo del deporte. Su formación en sociología y su experiencia por casi una década trabajando en 888 contribuyen a que nos pueda dar una visión global de los aspectos competitivos del juego y coordinar la información sobre actualidad, estadística y Juego Responsable.